El presidente interino de Venezuela aseguró que los planes del gobierno norteamericano es culpar a su administración por el crimen y crear caos en su país. En tanto, desde Washington desmintieron "categóricamente" las acusaciones e instaron al funcionario a presentar pruebas.
El gobierno de Estados Unidos rechazó “categóricamente” que funcionarios suyos planeen asesinar al líder de la oposición de Venezuela, Henrique Capriles Radonski, pero el presidente interino de este país, Nicolás Maduro, quien lanzó la acusación el domingo, la reiteró este lunes.
“Estados Unidos rechaza categóricamente las acusaciones de cualquier participación en cualquier trama para desestabilizar o dañar a nadie en Venezuela”, afirmó la vocera del Departamento de Estado estadounidense, Victoria Nuland, en su conferencia de prensa diaria, informó la agencia EFE.
Nuland agregó que, hasta donde ella sabía, el gobierno de Venezuela no transmitió ningún mensaje o petición formal al respecto a las autoridades de Estados Unidos.
En el programa de televisión del exvicepresidente José Vicente Rangel, Maduro aseguró que tenía“información de muy buena fuente” según la cual “funcionarios del Pentágono y la CIA”estadounidenses “están detrás de un plan” para asesinar a Capriles con el objeto de “echarle la culpa al gobierno bolivariano y crear un caos en Venezuela”.
“Yo le hago un llamado al presidente Barack Obama desde aquí, al gobierno de los Estados Unidos responsablemente”, dijo Maduro durante la entrevista.
Maduro reiteró este lunes su denuncia, durante una intervención transmitida por la televisora estatal VTV, y volvió a involucrar a los exembajadores estadounidenses en Venezuela Roger Noriega y Otto Reich.
“Detenga esa locura, presidente Barack Obama; han decidido Roger Noriega, Otto Reich y sus cómplices de la ultraderecha hacerle algo al candidato presidencial de la derecha y de la oligarquía venezolana”, dijo el mandatario interino.
“Niego categóricamente esta acusación absurda y desafío a Maduro para que presente la ‘pruebas‘ que afirma tener”, escribió Reich en su cuenta de Twitter, y atribuyó esa “mentira maliciosa” a “una estrategia cubana dictada” al presidente interino.
“Estos cargos están tan alejados de la realidad que bien puede ser una cortina de humo detrás de la cual el gobierno venezolano esté planeando eliminar a Capriles”, agregó Reich.
Noriega, también a través de Twitter, respondió escuetamente que la de Maduro es “una acusación idiota”.
Una denuncia similar a la que hizo Maduro, aunque no la atribuyó a Estados Unidos, formuló el entonces presidente Hugo Chávez el 19 de marzo de 2012, cuando ya estaba lanzada de hecho la campaña para las elecciones del 7 de octubre, en las que el mandatario fue reelecto al superar a Capriles.
“Tenemos información de que quieren atentar contra el gobernador de Miranda y no es el gobierno”, dijo aquella vez Chávez a VTV.
Chávez sostuvo entonces que la policía se había reunido con el equipo de seguridad de Capriles, pero éste, al día siguiente, tachó al mandatario de “irresponsable” por esa declaración.
En cuanto a Maduro, el 5 de marzo pasado, horas antes de anunciar la muerte de Chávez, acusó a Estados Unidos de “proponer proyectos desestabilizadores” a militares venezolanos, por lo que expulsó de Caracas a dos agregados aeronáuticos estadounidenses.
En respuesta, Estados Unidos expulsó el lunes pasado a dos funcionarios diplomáticos venezolanos.
“Estados Unidos rechaza categóricamente las acusaciones de cualquier participación en cualquier trama para desestabilizar o dañar a nadie en Venezuela”, afirmó la vocera del Departamento de Estado estadounidense, Victoria Nuland, en su conferencia de prensa diaria, informó la agencia EFE.
Nuland agregó que, hasta donde ella sabía, el gobierno de Venezuela no transmitió ningún mensaje o petición formal al respecto a las autoridades de Estados Unidos.
En el programa de televisión del exvicepresidente José Vicente Rangel, Maduro aseguró que tenía“información de muy buena fuente” según la cual “funcionarios del Pentágono y la CIA”estadounidenses “están detrás de un plan” para asesinar a Capriles con el objeto de “echarle la culpa al gobierno bolivariano y crear un caos en Venezuela”.
“Yo le hago un llamado al presidente Barack Obama desde aquí, al gobierno de los Estados Unidos responsablemente”, dijo Maduro durante la entrevista.
Maduro reiteró este lunes su denuncia, durante una intervención transmitida por la televisora estatal VTV, y volvió a involucrar a los exembajadores estadounidenses en Venezuela Roger Noriega y Otto Reich.
“Detenga esa locura, presidente Barack Obama; han decidido Roger Noriega, Otto Reich y sus cómplices de la ultraderecha hacerle algo al candidato presidencial de la derecha y de la oligarquía venezolana”, dijo el mandatario interino.
“Niego categóricamente esta acusación absurda y desafío a Maduro para que presente la ‘pruebas‘ que afirma tener”, escribió Reich en su cuenta de Twitter, y atribuyó esa “mentira maliciosa” a “una estrategia cubana dictada” al presidente interino.
“Estos cargos están tan alejados de la realidad que bien puede ser una cortina de humo detrás de la cual el gobierno venezolano esté planeando eliminar a Capriles”, agregó Reich.
Noriega, también a través de Twitter, respondió escuetamente que la de Maduro es “una acusación idiota”.
Una denuncia similar a la que hizo Maduro, aunque no la atribuyó a Estados Unidos, formuló el entonces presidente Hugo Chávez el 19 de marzo de 2012, cuando ya estaba lanzada de hecho la campaña para las elecciones del 7 de octubre, en las que el mandatario fue reelecto al superar a Capriles.
“Tenemos información de que quieren atentar contra el gobernador de Miranda y no es el gobierno”, dijo aquella vez Chávez a VTV.
Chávez sostuvo entonces que la policía se había reunido con el equipo de seguridad de Capriles, pero éste, al día siguiente, tachó al mandatario de “irresponsable” por esa declaración.
En cuanto a Maduro, el 5 de marzo pasado, horas antes de anunciar la muerte de Chávez, acusó a Estados Unidos de “proponer proyectos desestabilizadores” a militares venezolanos, por lo que expulsó de Caracas a dos agregados aeronáuticos estadounidenses.
En respuesta, Estados Unidos expulsó el lunes pasado a dos funcionarios diplomáticos venezolanos.
Télam